Durante casi una década, la fundadora de Graphix Island trabajó en el marketing de marcas propias del grupo alimentario alemán EDEKA. Como brand manager dirigió toda el área de textil no alimentario. El núcleo de su trabajo estuvo en la gestión de procesos, la coordinación, la conceptualización y el desarrollo de packaging para productos nuevos y relanzamientos en textil y menaje. Junto con agencias creativas dotó a esas marcas de una identidad corporativa: del logotipo a los conceptos de marca, el diseño de envases y la presentación en el punto de venta.
Como ingeniera de packaging, entre sus funciones estaba dirigir un grupo interno dedicado a la sostenibilidad de los envases: un tema que gana peso cada año y en el que los clientes se fijan cada vez más en el lineal.







